Una parada obligatoria si visitas la maravillosa ciudad de Barcelona es el parc guell, un parque público y de entrada gratuita (Horario de invierno: todos los días de 10:00 a 18:00 h. Horario de verano: todos los días de 10:00 a 21:00 h) situado en la parte alta de la ciudad.
El parc guell fue diseñado, como muchos otros edificios emblemáticos de la ciudad, por el arquitecto Antonio Gaudí, entre 1900 y 1914. El proyecto de construcción del parque fue lanzado por el conde Güell, apellido al cual debe su nombre, que pretendía construir en los 20.000 metros cuadrados de la antiguamente llamada “Muntaya pelada” (montaña pelada) una zona residencial con parques y edificios públicos, pero el proyecto se estancó con la construcción de un solo parque y una casa que pasó a formar parte de la red de parques públicos de Barcelona en 1923.
Para entrar al parque deberás dirigirte a la calle Olot, donde se encuentra la entrada principal entre dos originales casas que antiguamente pertenecían a los porteros del parque, en la cima de una de ellas destaca la cruz típica de cuatro brazos de Gaudí lo que nos deja adivinar, incluso antes de entrar, el encanto y el arte que radia.
Un gran muro ilustrado con cuarenta medallones realizados con trocitos de cerámica, como si de un puzle se tratase, con las leyendas “Park” y “Güell” cerca toda la extensión del parque Guell. Este collage de color que inunda todo el parque es obra del arquitecto Josep Maria Jujol, quien colaboró con Gaudí como experto en este tipo de puzles de cerámica llamados “trencadís”.
Francesc Berenguer, ayudante de Gaudí, construyó dentro del parque la casa piloto donde años más tarde viviría Gaudí desde 1906 a 1925. En ella podemos encontrar actualmente el museo Gaudí (de octubre a marzo de 10:00 a 17:45, de abril a septiembre de 10:00 a 19:45, entrada individual: 4 euros, grupos de más de 20 personas, estudiantes y jubilados: 3 euros), donde disfrutaremos de la visión del gran talento de Gaudí y Josep Maria Pujol plasmado en dibujos, elementos de decoración y mobiliario.
Destacaremos entre todos los jardines, senderos y viaductos del parque la escultura de una salamandra realizada en trencadís que se ha convertido en el emblema del parque y de Barcelona, situada entre dos escalinatas que comunican la entrada con la plaza central del parque.
Resumiendo, el parc guell es un destino ideal si quieres dar un largo paseo y disfrutar de un entorno de naturaleza entremezclado con arte y diseño.